1 jun 2009

Un perruno amigo



Pasaron meses desde que nació este sentimiento en mí, buscando perros en la web te encontré y sabía que eras para mí, "Eso es, un Chihuahua" dije; por fín encontre al indicado para mí.

Pero tenerte no era algo sencillo, ¿por qué rayos en Perú no abundan estos perrros?; en los lugartes que encontraba, sus precios oscilaban cruelmente entre 800 a 1000 billetes con la cara de Washington, nunca estuve más molesta de pensar en su cara; mi madre, mi fiel compañera compartía mi sueño, y orabamos juntas para que este se volviera realidad...

Paso un mes, dos meses, luego tres, cuatro, cinco, seis, siete, (no creo que sea necesario explicar) hasta que finalmente sentí el dolor de no vermi sueño hecho realidad, así que volteando a la rebeldía me tire a la pera y falté a mis clases, y . . . , que bueno que lo hice; porque esa mañana, viendo un noticiero con mi madre, encontramos la respuesta a nuestras oraciones: PAPAGUA.

La tierra mágica que tenía aguardando para nosotras a nuestro pequeño, solo estaba a 70 km de distancia de mis brazos amorosos. Así que mi intrépida compañera y yo nos enbarcamos en un viaje lleno de emoción y aventura en donde nuestras vidas correrían peligro, solo para averiguar sobre nuestro "PRECIOSO".

A mitad de camino nos dimos cuenta de que tal vez tendríamos que dejar algo para separarlo, cuando saqué mi monedero, le dí la libertad tan añorada a todas las polillas que allí vivían, y con todo eso no nos detuvimos y seguimos esperando un milagro...
CONTINUARÁ........

No hay comentarios: