2 jun 2009

Una pequeña luz llega a nuestra vida





Pasamos muchos problemas para poder llegar a "la tierra mágica", dado que nunca habíamos estado ahí y cuando les consultábamos a otros por ella, no nos ayudaban mucho, pero finalmete la vimos, era una gran pared naranja con el logotipo de "Pedigree" pintado en ella.


Nos bajamos temerosas del pequeño colectivo que nos trajo y caminamos hasta la entrada, parecía que no había nadie en casa . . . , pero tocamos el timbre y apareció "Papá Noel", era un hombre con buen semblante pero con aspecto de que estaba saliendo en ese mismo instante. Al explicarle nuestras intenciones nos preguntó: "¿de dónde vienen?", "de Lima" le dijimos; y no sé si fué nuestra cara de cansadas o nuestro aspecto tierroso, pero el hombre nos dejó entrar y nos hizo esperar sentada un rato mientras hacía que su "pequeña asistenta" trajera el paquete.


Cuando finalmente regresó, tenía en sus brazos una caja que no paraba de moverse, acompañada por tres chihuahuas hembras que se veían muyyyyy recelosas. Y cuando la cajita se habrió, parecía que salía luz de adentro, y los vimos, eran cuatro chachorritos chihuahua!!!!!!

Todos muy lindos y super super super chiquitos, Papá Noel nos dejó cargarnos y mientras nos hablaba de crianza y costos (mucho menores que de los otros lugares, por eso fuímos ahí), yo los acariciaba sin prestar la más mínima atención, era como caminar sobre nubes, y no sé si la más emocionada era yo o mi madre.

Pero me cayo un golpe llamado pago de separación de cachorro que me volvió a la realidad y aunque le dimos a Papá Noel muchas indirectas de que no teníamos nada y sólo habíamos ido a aberiguar, tuvimos que hablar y claro con temor a ser devoradas por una mala mirada, y ahí fue cuando un milagro sucedió, "no es necesario que dejen nada para separalo, solo denme sus datos", nos dijo. Casi me desmayo, pero no lo hice.

Solo faltaba escoger uno así que le asigne esa tarea a mi madre, quien no dejaba de mirar a un cachorrito que no dejaba de llorar, la pequeña asistente nos explicó que él era el menor y por eso estaba más intimidado, pero eso hacía que su madre chihuahua nos mirará con una penetrante mirada de odio imprecionantemente humana.

Este pequeño no solo se diferenciaba por llorar más que los demás, sino que era de un hermoso color dorado y ojos verde esmeralda, y mi madre dijo "este es", no puse objeción.

Nos despedimos con la ilución de que ese pequeño estaría pronto en casa, pero tenían que pasar diez lagos días.


Y así empezamos a esperar, y esperar, y esperar , y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, y esperar, . . . hasta que finalmente el día de recogerlo llegó, tuvimos que pasar otra vez por ese laaargo viaje de tres horas, pero no importaba, valía la pena ya que lo tendríamos finalmente.

Estuvimos a las siete en pundo de la mañana, (ya se imaginarán a que hora nos levantamos) y la pequeña asistente nos abrió la puerta aún en pillama y esperamospor el bello regalo que estaba ahora solito en su cajita, envuelto en ropita polar =3, era lo más bello que hubiera visto,


Cerramos el trato con Papá Noel y la perqueña asistente y nos despedimos agradeciendoles toda su bondad y nos fuímos corriendo con el bebe, queríamos que estuviera ya en casa sin que pasara nada malo, y así nos alejamos de la tierra mágica que tanto nos había dado minetras mirabamos los ojitos del pequeño bebe.

Caundo llegamos a casa, no podríamos sentirnos más aliviadas, le dimos la bienvenida al pequeñín en su nuevo hogar, y por fín lo llamamos con el nobre que ya habíamos decidido para él desde antes que viniera, le dijimos "ven aquí, Tito . . ."


1 jun 2009

Un perruno amigo



Pasaron meses desde que nació este sentimiento en mí, buscando perros en la web te encontré y sabía que eras para mí, "Eso es, un Chihuahua" dije; por fín encontre al indicado para mí.

Pero tenerte no era algo sencillo, ¿por qué rayos en Perú no abundan estos perrros?; en los lugartes que encontraba, sus precios oscilaban cruelmente entre 800 a 1000 billetes con la cara de Washington, nunca estuve más molesta de pensar en su cara; mi madre, mi fiel compañera compartía mi sueño, y orabamos juntas para que este se volviera realidad...

Paso un mes, dos meses, luego tres, cuatro, cinco, seis, siete, (no creo que sea necesario explicar) hasta que finalmente sentí el dolor de no vermi sueño hecho realidad, así que volteando a la rebeldía me tire a la pera y falté a mis clases, y . . . , que bueno que lo hice; porque esa mañana, viendo un noticiero con mi madre, encontramos la respuesta a nuestras oraciones: PAPAGUA.

La tierra mágica que tenía aguardando para nosotras a nuestro pequeño, solo estaba a 70 km de distancia de mis brazos amorosos. Así que mi intrépida compañera y yo nos enbarcamos en un viaje lleno de emoción y aventura en donde nuestras vidas correrían peligro, solo para averiguar sobre nuestro "PRECIOSO".

A mitad de camino nos dimos cuenta de que tal vez tendríamos que dejar algo para separarlo, cuando saqué mi monedero, le dí la libertad tan añorada a todas las polillas que allí vivían, y con todo eso no nos detuvimos y seguimos esperando un milagro...
CONTINUARÁ........